martes, 7 de mayo de 2019

EL CONFLICTO ES LA PREGUNTA


El conflicto es la pregunta,
Diría yo un tanto en desuso cuando indico que el ego ya fue imaginado,

Entendiendo que la sombra es hermana de la noche,
Pienso en los hitos que marcaron ruta fresca de los héroes de antaño,
Para ver si acaso mi silueta tocó en semejanza a las astucias ya olvidadas
Por unos tantos.

Contemplo además que el pensar en resolver es asunto de idiotas,
Pues de empresas cáusticas fue anunciado ya el fracaso,
Y resolver al afirmar que algo ha sido trunco,
En los aceites de incubadoras grises de tanta llamarada.

Pero es ahí donde el yo se esconde en viejo truco,
Y no hay registro de un conflicto desaparecido,
Pues para la desaparición es necesaria la existencia,
En aquella paradoja de lo central que jura el control,
Se ahuyenta e intenta en vano caso sopesar las estructuras heredadas antes de ayer.

Por eso suelto y resuelto el manubrio en giratoria trunca,
Ya que el fluir de lo consciente es el verdadero elixir de los dioses,
Que alguna vez nos contaron a los pies de la cama las historias de nuestras preguntas olvidadas.


J.F.

DELICADO ES LO SENTIDO


Delicado es lo sentido entre las piernas de mi muchacha anónima,
Como delicado es el sentido de lo abstracto al indagar butacas de vanguardias malogradas,

Entre tanto en entretiempo teatralmente observo lo difuso,
                                         (Lo que se aparece como aparte)
Y pienso en aquellas fantasías que no se realizaron ayer,
Y capto el sonido de intuiciones que dijeron del Todo un poco y nada.

A saber tendré el rosal pluscuamperfecto,
Y la fémina de sabanas sabrosas será un sendero hacia las luces que se fueron antes del alba, 
Como diciendo que lo grande fue siempre un ante ayer,
Una anticipación estrepitosa de lo mismo,
Heredadas de palacios microcósmicos de perfecta Sapiencia                                                                                                                           
                                                                                            Metafísica,
Allanada en ojales grises sin traducción posible al erudito,

Y que se calle la pluma infiel de las moradas circenses,
Para que la bruma de abril llene el corazón de los abuelos indecisos
                                  Por la información abrumadora de los necios.


J.F.

martes, 26 de marzo de 2019

EL OJO


El ojo,

Una criatura cristalina,
Una circunferencia mayor,

Tan dada a la metáfora de misticismo vedántico,
Admisible solo a lo admisible,
Siendo lo aprobado un todo en envoltura,
Sosegado por el ciego que se ha visto merodear
Por el instante directo de la vida omnipresente.

Para que hablar de más,
Si todo ya fue dicho en los pasajes de una Novena Sinfonía,
Un mensaje acaecido de lo mismo,
Tan solo como el eterno retorno de lo mismo,
Y pienso en Nietzsche y su testaruda razón,
Y lo veo danzar junto al poeta de las doce letras encriptadas.

Barometro parlante,
Como Huidobro acaso sentenciara,
Y yo no hago más que mendigar los restos de una sabiduría arcaica,
En respiración y negación de lo que no ha tenido aliento,
Dibujando espuelas sagradas en maldición de serafín,
Sin dar importancia a la entelequia adquirida en masa crítica,

En masa crítica y unidad desfigurada,
Pues sólo fue aquel ojo el que lo vio todo detrás del cristal de un hogar anónimo,
Jugando a la realidad en sueños de rosas y claveles,
Expectante a la autoreferencia que jamás halló su sombra.


J.F.


LOS MISTERIOS DE LA SEÑORA DE LA NOCHE

¡Cuánto misterio residía en el templo antiguo de Xilión, dedicado a la diosa ctónica de las profundidades inciertas! Hécate, señora de la no...