Oh Apolo, en tu día yo te canto, dios de las regiones luminosas del cosmos,
dios del sol, dios de la claridad, dios que emerge fuerte ante lo oscuro, para doblegarlo y someterlo bajo la implacabilidad del verbo.
Tú eres el resplandor de todo fenómeno, querido Apolo,
tú das perfección a las manifestaciones visibles, porque tú eres el contorno de la belleza exacta que la divinidad quiso bajo la ofrenda mayor de los dioses.
Déjame beber de tu sabiduría, divino Apolo,
para recordar siempre mi esencia divina, la esencia trascendental que cobija mis movimientos; que mi visión penetre en el Yo Soy para adquirir su poder extraordinario,
para hacer uso de la palabra fundamental, el poder de Dios supremo,
y así manifestar todo lo que mi voluntad dicta bajo mi palabra.
Porque tú enseñas que el Yo es el origen de todas las cosas,
porque tú recuerdas que la deidad mayor yace en la intimidad directa de la luz interna,
aquella luz que le da posibilidad a la vida que vivo en su radical inmanencia.
Pues eres sabiduría, Apolo extraordinario,
el señor de la música, de la belleza perfecta,
pues eres quien le da equilibrio a todo aquel que te reza con fervor, dios solar,
porque eres pura bendición bajo la beatitud del éxtasis,
bajo la realidad una sumida en expansión
y un corazón entregado al misterio supremo de lo que es en tiempo eterno.
Escucha mis palabras, Apolo mayor, dios de los cielos brillantes,
escucha mis palabras y sé benéfico con mi vida;
dame poder mágico para conseguir todo lo que quiero según mi palabra,
según mi voluntad,
según mi imaginación.
Ayúdame, dios extraordinario, y que mi vida siempre brille con tu esencia eterna,
que mi prestigio como psicólogo profesional se incremente hasta las latitudes invisibles,
que la gente me admire y me respete, que tenga de ti el glamour que solo puedo conseguir gracias a tu gracia, Apolo sagrado.
Dame todo lo que quiero y torna mi magia un arte de libertad y autonomía,
que mi voluntad sea la regla y así me convierta en el demiurgo de mi propio mundo.
Así y siempre, Apolo,
te canto y reverencio.