El imperio de Kalirvalion gozaba de una salud sinigual,
las fronteras se expandían,
los excedentes crecían en exponencia exacerbada,
las riquezas se tornaban infinitas, llenas de vida y quintaesencia.
Así mismo, los ciudadanos del imperio gozaban de una muy buena salud,
la calidad de vida era espléndida, llena de beneficios y buena riqueza,
las personas se mostraban siempre saludables y su longevidad pasaba los cientos de años.
La clase servicial solía llegar a los 150 años,
los artesanos y artistas arriba de 200 años,
los militares, por razones de guerra, tan sol0 100 años,
los nobles 400 años aproximadamente.
Los emperadores, Reivaj y Aileda-Ralip hace mucho tiempo que ya era inmortales por la gracia de los dioses. Su santo liderazgo les había deificado bajo el poder de las henades primordiales.
De ahí que todo el pueblo de Kalirvalion no conociera la enfermedad y sus vidas se prolongaran por centenios: porque Kalirvalion era un proyecto de dioses, un proyecto de designios celestes, cuya misión era constituir un synthema mayor para espiritualizar toda la tierra bajo la gracia lumínica de las primeras unidades cósmicas.
De ahí el don de la vida augusta,
de ahí la consecución de una calidad idílica de vidas
todas reunidas bajo una sola misión: hacer descender la luz a los contornos del mundo.