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sábado, 30 de mayo de 2026

AL ABUELO DE LOS DIOSES

 



Oh Saturno,

Cronos eterno,

titán de los tiempos primeros,

dador de la inmanencia radical,

de invisibilidad sagrada,

gestor de los segundos y el devenir de lo eternamente distinto.


Porque eres numinosidad pura, Saturno,

el abuelo profundo de las inteligencias sagradas,

el benefactor primero de edades doradas,

la telúrica basal del amplio espectro de la realidad.


Porque le das sustento a todas las cosas,

delineas los contornos de la delimitación,

le das mesura al tempo exacto,

imbuyes de contemplación todo lo que tocas.


Porque eres la quietud insondable, Saturno primordial,

eres la oscuridad del silencio,

la pasividad imperturbable de la invisibilidad una.


Eres la consciencia eterna,

el testigo trascendente de todo lo que existe,

el germen original de todo ver,

de toda experiencia dada en los contornos de lo infinito.


Cuán necesario te haces para la gran obra de Dios,

porque eres Dios en el aspecto meditativo de su esencia.

Eres el sustento, en compacta solidez, de las raíces prístinas de la intemporalidad.


Oh Saturno,

que desde tan sublime podio me escuchas,

ayúdame siempre en mi camino, titán de los tiempos primeros.


Dale poder a mi magia, Saturno,

conviérteme en un sabio teurgo,

en un poeta de la magia primordial.


Dale poder a mi voluntad, Saturno,

para que mi taumaturgia sea extraordinaria, omnipotente;

para que la realidad siempre se mueva a favor de mis mandatos,

para que la vida que quiero adquiera su materia y concreción.


Que tu auspicio esté siempre para mí, abuelo de los dioses;

que la hondura de tu consciencia se vierta en mí y pueda yo acceder a la gnosis originaria de lo Uno primordial.


Dótame de temple y sabiduría, Saturno,

para que siempre pueda conducir mi magia desde el exacto desapego de tu numinosidad.


Dótame de silencio interior,

de profundidad contemplativa;

hazme acceder a la meditación primordial del Ser primero,

de Dios todopoderoso,

de Júpiter-Zeus en la inefabilidad de lo Uno en absoluto.


Dótame de ti, Saturno, y hazme maestro de mi propia magia.


Que tu influencia sea también de protección para mí, hijo de Urano,

y que cuides sagradamente a mi amada Pilar-Adelia en todos sus asuntos.

Que ambos vivamos una vida tan longeva como los eones de tus años, Saturno.


Que la vida se dé buena, que pueda tener tranquilidad,

que el beneficio de tu sacralidad esté siempre conmigo.


Abracadabra.


sábado, 23 de mayo de 2026

AL DIOS DE LA TEMPORALIDAD




Oh Cronos,

titán de las antigüedades del tiempo,

señor de los tiempos primordiales donde aún la luz no tomaba consciencia de su propio origen.


Señor de las sucesiones temporales, señor de los silencios eternos,

tú, quien derrotaste a Urano y diste corte a la desmesura de su ambición,

tú, quien diste la condición basal de los tiempos dorados,

tú, quien fuiste gestor y testigo de los tiempos donde aún no existía el tiempo.


Señor de la temporalidad,

señor de las restricciones mundanas,

señor de la contemplación eterna, del desapego sideral, de la neutralidad sagrada,

te hago honores en tu día, abuelo de los dioses.


Porque la realidad no sería nada sin la contención de tu fuerza metafísica, señor antiguo,

porque ni siquiera los dioses serían hoy si acaso tu potencia no hubiese establecido las condiciones de su advenimiento.


Porque eres remoto, Saturno invisible,

eres ancestral, porque tus raíces se hunden en el origen mismo de todo lo que existe,

porque tu anchura insondable no cabe en los contornos de la mente, titán supremo,

porque el numen de tu misterio funda la inabarcabilidad del tiempo,

porque tú pusiste las condiciones para que algo así como el mundo pudiera manifestarse.


Que tu sabiduría esté presente en mi vida, Cronos infinito,

que tu protección sea la base de todos mis movimientos,

que la anchura de tu sabiduría se derrame en mí para que pueda mirar mi realidad con más amplitud.


Dale poder a mi magia, Cronos inefable,

dale poder a mi voluntad, Cronos poderoso,

que la meditación interior esté siempre viva en mí y pueda sintonizar con el misterio originario de la presencia.


Que mi gnosis sea vasta y mi poder infinito,

que mi magia pueda mover los contornos de la realidad gracias al favor de tu alianza, Cronos profundo.


Que los dioses y las fuerzas cósmicas sean testigos de mi canto,

porque yo también le canto a quien fue antes de los dioses,

y le recuerdo en mi meditación prístina y devoción ferviente.


Sé siempre una ayuda benéfica, Cronos,

e impulsa mi magia hacia latitudes aún no divisadas por el hombre.


sábado, 16 de mayo de 2026

A CRONOS

Oh, Cronos, titán de los tiempos exactos y del pasado milenario. Potencia antigua, tú que fuiste testigo de la ordenación primigenia del mundo, y aquí te canto, Cronos, bajo mi devoción intacta ante los dioses, bajo la fe del poder incandescente de todas las astucias realizadas por sus milagros eternos.

Yo te canto, Cronos, y te doy de mi buena ofrenda, te recuerdo y te celebro en tu día divino, dios, porque Roma te dio cobijo y hoy continúas en la comprensión de las horas.

Tú, quien limita la experiencia terrícola y permites la efectuación de su manifestación, tú que cobijas los fenómenos y les das su finitud precisa, tú, Saturno extraordinario, que estés presente con tu beneficencia en mi vida.

Dame de la disciplina precisa, dame de tu sabiduría eterna, dame de tu contemplación imperturbable, dame de tu poder ancestral, arcaico, primitivo para hacer de mi magia la hechicería más poderosa que el mundo jamás haya imaginado.

Dame de tu poder, Cronos, y seme fiel en mi recorrido de vida, protégeme y protege a quienes amo, envuélvenos en un halo de protección que ni siquiera las horas puedan penetrar.

Sé bondadoso, titán milenario, sé favorable ante mi voluntad, tú, quien albergas los conocimientos antiguos, las memorias arcaicas, las primeras formas de los caminantes en la tierra, tú, Cronos eterno, acompáñame en mi vida para favorecerme en todos mis pasos.

Que tu sabiduría me auspicie, que me dé buena visión, que me dé la palabra justa y que me dé paz apacible, tan propia de los tiempos de oro de aquel eón donde la dualidad aún no emergía entre los hombres.

Escucha mis palabras y toma mis ofrendas, titán sideral, y que la magia siempre sea favorecida con tu fuerza.

LOS MISTERIOS DE LA SEÑORA DE LA NOCHE

¡Cuánto misterio residía en el templo antiguo de Xilión, dedicado a la diosa ctónica de las profundidades inciertas! Hécate, señora de la no...