Me direcciono hacia mí mismo,
el flujo de mi poder entabla contacto con el sustrato más profundo de la realidad dada,
porque yo soy la voluntad manifestada sobre sí bajo el mandato del Dios superior, dado en la intimidad prístina de mi sí mismo.
«Yo Soy» es la respuesta,
y de la respuesta surge el poder.
Porque la vida soy yo mismo en su inmanencia inmediata, en su mysterium magnum,
en la carne viva de su numinosidad profunda;
yo soy el ser que brilla para sí en la oscuridad de la elocuencia,
la inteligencia superior en eterna sucesión de manifestación augusta.
Porque tengo el favor de Júpiter y la pujanza originaria del cosmos,
porque el mundo me acompaña en mis pasos, responde a mis mandatos, responde a mi magia extraordinaria.
La consciencia se expande en la medida que descubre el poder creativo de su propio origen,
adquiere lucidez en el descubrimiento ontológico de la creación numen-mundo.
Pues las polaridades no existen para el mago que sabe ver,
las imposibilidades tampoco;
todo se da en la manifestación directa del todo en el todo,
y la religión originaria en la sucesión versátil de la expansión primordial.
Porque la magia exige la expansión de la consciencia originaria,
la gnosis es el mayor de los poderes entre los entendidos ante el secreto a voces.
Porque la esencia es dada para quienes se abren a ver lo transparente,
lo jamás divisable bajo ninguna circunstancia,
lo eternamente poderoso en la pasión fueguina del deseo sideral.
Pues la materia prima del querer es la voluntad deseosa de crear mundo,
la voluntad deseosa de figurar la totalidad en la finitud,
de entablar puentes en la imposibilidad expuesta ante las mentes entumecidas.
Pues la palabra mayor le ganará a la mentira,
el hechizo de la gran invocación se realizará a tono vivo,
y el Daimon superior despertará ante su verdad primigenia,
y nacerá para su destino trascendental:
demiúrgico,
creativo y libre.
Porque la voluntad dictará todos sus designios hacia el futuro pretérito,
y el gran poder podrá inmacularse en la gestación de su propia invisibilidad.
Voluntad poderosa,
voluntad eterna,
poder supremo de la verdad sagrada
que todo lo manifiesta bajo el mandato justo de su palabra.
Porque mi verbo está bajo el auspicio de los dioses,
porque me declaro el Mago Mayor que le dio figuración a los proyectos celestes,
porque confío en las fuerzas que me sostienen
y me abro al trance delicioso de la numinosidad primordial.
Soy todo, soy lo supremo en recuerdo de su verdad eterna.
Que todos los rincones del universo resuenen con mi palabra,
para que estén enterados de mi autoridad incuestionable.
Porque mi palabra es ley,
mi palabra es el dictamen original del Dios Padre,
dado en mí para comandar la realización suprema de la Gran Obra.