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lunes, 1 de junio de 2026

AL DIOS DEL INSTINTO SALVAJE



Oh, Pan,

dios salvaje,

dios indómito,

dios del instinto profundo,

dios de la carne oscura,

de la densidad primera de la materia originaria.


Porque eres pura potencia, dios primitivo,

eres sexualidad y ferocidad; eres el poder irracional que yace profundo en el latido pujante de los bosques.


Porque eres oscuridad,

porque eres epifanía,

porque eres instinto directo, instinto omnipotente,

porque eres el trance sacro de la naturaleza primera.


En ti los conocimientos se expanden,

en ti el cuerpo halla su goce,

en ti el éxtasis se consuma bajo la expansión extraordinaria de tus comprensiones.


Porque tu fuerza pujante es el motor de toda magia, dios Pan,

porque tu irracionalidad se necesita para develar el numen del misterio inconmensurable.


Porque eres enigma augusto,

eres el impulso original del coito extravagante,

eres la sexualidad desbocada,

el deseo feroz;

eres la pujanza de la vida primordial abriéndose paso a la voluntad de su omnipotencia.


Porque en ti todo yace puro,

todo yace originario,

todo es inocencia y eterna beatitud,

porque tu sabiduría canta en el viento,

habla en los arroyos,

susurra en la profundidad de la noche.


Porque eres hijo de la luna y amigo del abismo,

porque eres la criatura itifálica que Hermes engendró bajo la epifanía de su propia numinosidad.


El poder de tu pánico advierte de los verdaderos peligros,

tu instinto vital hace preservar las especies en su recorrido aguerrido por la supervivencia.


La sexualidad que portas es digna de alabanza, dios pánico,

porque tus orgasmos resuenan por todos los contornos del éxtasis,

porque tu goce penetra en el misterio primero de la realidad una,

porque tu trance enseña a los magos a entrar en la profundidad incierta de la inmanencia invisible.


Desde mi podio yo te canto, dios del instinto sagrado, y te pido que me ayudes.


Dame de tu pujanza, dios Pan,

haz que mi magia se torne increíblemente poderosa,

haz que mi voluntad arrase con todos los obstáculos hacia la consecución de su mundo imaginado.


Haz que mis orgasmos manifiesten las cosas que deseo,

haz de mi sexualidad el motor primordial de mi poderosa magia.


Haz mi masturbación sagrada,

que mi semen se consagre en Pilar-Adelia

y nuestro coito engendre el cosmos que deseo bajo el verbo primero de mi inteligencia.


Que seas una fuerza feroz que me proteja y dé poder, dios de la animalidad salvaje;

hazme potente en el sexo, hazme salvaje en la vida que llevo,

conéctame con la sabiduría del instinto profundo para saber los caminos que los dioses me recomiendan recorrer.


Dame acceso al silencio eterno,

dame acceso a la sabiduría de la noche.


Dale poder a mis sigilos, dios extraordinario,

que mi trance siempre acceda a la numinosidad de la sacralidad primordial,

que mi consciencia se expanda y pueda penetrar profundo en el misterio de todas las cosas,

que mi gnosis se ensanche bajo el auspicio de tu beneficencia.


Protégeme a mí y a Pilar-Adelia, blindanos en todos nuestros movimientos. Danos un sexo salvaje y lleno de sacralidad, y que en nuestro goce podamos acceder a los misterios primeros de la verdad sagrada.


Dios animal,

escucha mis palabras,

tú, quien eres hijo de Hermes, mi principal protector,

sigue el ejemplo de tu padre y auspíciame en todo lo que te pida, dios desbocado.


Que la noche siempre me recuerde tus designios

y que tu presencia sea continua y tu benefacción, perpetua.


Que tu magia me convierta en el demiurgo primero de mi realidad manifiesta.


Abracadabra.

 

domingo, 24 de mayo de 2026

INVOCACIÓN AL SOL INVICTO



Oh Apolo,

dios de la luz eterna,

dios del Sol invicto, dado a sí mismo en la consecución de su propia realeza.


Dios de la omnisciencia,

de los vaticinios gozosos,

dios de la belleza sideral,

de la extraordinaria grandilocuencia de estaciones ancestrales,

de aquella realidad inmemorial donde aún los entes eran transparentes para su propia esencia.


Dios de la exactitud rítmica,

de los contornos armoniosos,

de la figuración exacta de la quintaesencia.


Tú, quien eres la conciencia superior;

tú, quien trajiste orden a los contornos del cosmos;

tú, quien derrotaste los abismos con tu sagrada masculinidad.


Hijo de Zeus, hijo de la eternidad,

hijo de las recapitulaciones excelsas,

de la superioridad cognitiva,

del Logos inefable,

del poder superior,

de la flecha exacta en puntería y elegancia,

de exquisita grandiosidad,

de bella mesura ante tanto exceso de ignorantes e idiotas.


Allí te veo persiguiendo a Dafne,

allí te veo junto a Hermes en tan delicioso desencuentro,

allí te veo dándole muerte a Pitón y honrando la sacralidad de tu linaje,

allí te veo dándole castigo a quienes te insultan,

allí te veo prístino, inconmensurable, de una belleza extraordinaria.


Pues las palabras no alcanzan para darle forma a tu hermosura,

porque las musas fueron las gestoras del canto original que le dio posibilidad a tu incandescencia.


Porque eres Luz, Apolo;

eres Logos, eres superioridad,

eres perfección,

eres dicha, eres la eterna beatitud de la divinidad brillante.


Porque el misterio de la luz yace en ti, Apolo inconmensurable,

porque tu poder rebalsa toda mirada, todo intento de comprensión,

porque tu omnipotencia es la ley de tu fuerza indestructible.


Que tu luz penetre en todo lo que existe,

que la numinosidad se halle en cada rincón de la inmensa realidad,

para que la perfecta inteligencia penetre en la materia oscura y recree la memoria eterna de los dioses primigenios.


Que le des vida a la vida misma, Apolo;

que seas invencible y que traigas justicia a los asuntos humanos.


Porque yo te invoco, dios de todas las luces;

yo te invoco, dios magnánimo;

yo te invoco, eterna claridad;

yo te invoco, vaticinio de los tiempos futuros.


Porque mi palabra te invoca, Apolo de los siete reinos,

Apolo de las siete estancias,

Apolo del origen matemático de la luz,

Apolo de la mesura perfecta,

Apolo de la sabiduría controlada,

Apolo del equilibrio y el raciocinio elegante,

Apolo de la lucidez y la augusta meditación.


Porque eres el guía de quienes buscan la vida en equilibrio,

porque das goce a quienes siguen los designios de la vida lúcida,

de la vida en razón,

de la vida dada en la distinción prístina de sus partes.


Eres aquel que se conoce a sí mismo:

y de tu autoconocimiento se derrama la gnosis sublime de la eternidad.


Yo te rezo, Apolo, yo te doy de mis ofrendas sinceras,

porque te amo, dios de las luces, y conozco el goce de todas tus bendiciones prístinas.


Dale luz a mi vida, dios extraordinario;

dale claridad, dale gnosis.


Dame el poder inefable de tu inteligencia suprema, dios de la luz originaria,

para que mi voluntad adquiera la fuerza divina que le pertenece por derecho

y figure los contornos del mundo que desea en el fuego eterno de su deseo sagrado.


Dale fuerza a todas mis operaciones mágicas,

llena de belleza todos mis pasos,

que mi vida se colme de tu sacralidad y descubra en su manifestación el origen del todo.


Que mi palabra conquiste el universo, Apolo;

que mi palabra sea poderosa e ilumine todas las sombras;

que mi palabra mueva montañas;

que mi palabra sea la verdad dicha a imagen y semejanza de mi propia divinidad.


Sé el auspicio de mis visiones,

sé el auspicio de mis trances,

sé la fuerza que eleve mi consciencia hacia las alturas de las hénades eternas.


Que mi Magia sea poderosa, Apolo transparente;

que mi magia logre todo lo que se proponga,

que mi magia sea omnipotente gracias al auspicio de tu luminosa fuerza.


Hazme brillar en el mundo, Apolo;

dame buena fama, dame buen prestigio;

que mi luz atraiga la abundancia eterna del dinero omnipresente;

que mi quehacer logre convocar a las gentes y que mi palabra influya en las masas;

que sea brillante para todos y mi luz una influencia poderosa ante mis semejantes,

para que todas las puertas me sean abiertas, para que adquiera poder entre las gentes

y la libertad de la vida abundante que quiero poseer.


Acompaña siempre mis pasos, dios de la razón primera;

protégeme a mí y protege a mi amada Pilar-Adelia;

nutre nuestra vida, dale bendiciones,

y que los acontecimientos se desenvuelvan en sintonía con mi palabra,

en sintonía con mi poder, en sintonía con mi voluntad.


Que los arcángeles siempre te canten augustos,

que la realidad siempre te tenga,

que tu compañía sea omnipresente y las bendiciones, infinitas.


domingo, 25 de enero de 2026

EL TRANCE DE LA ABUNDANCIA ETERNA



Las figuraciones baladíes son la esencia de la diversión inacabada,

porque los ríos son anchos y las dinámicas grises,

y la soledad de los olmos se deja oír en la lejanía de las nostalgias.


La recapitulación de la vida insurrecta es la esencia fundamental de todo trabajo mágico,

se debe potenciar el poder desollador de la imaginación desbaratada,

se debe dar buena cabida a lo que no tiene nombre.


No hay que temerle al caos que venga de  la soltura de la imagen, 

porque es tal soltura el motor de todo cambio que pueda desearse en el contornos del mundo,

el caos trae magia, el caos trae lo imposible,

lo que deseas solo cabe en la posibilidad de su manifestación cuando desordenas tus ideas fijas,

deja volar lo que te acontece,

deja discrepancias sueltas ante la puntuación inexacta de tus atenciones,

deja que la vida se de ultrajante y gozosa ante los dioses que perciben todo desde su podio invisible,

es mejor estar en la cima de lo que no se conoce que desalojar vagabundos en lugares inoperantes e inútiles,

la vida se da mejor en las estancias de la subalternidad de los receptáculos,

de la insurgencia y la buena fama,

de la alteración y el ánimo vivo,

de la multiplicación y las recetas admiradas,

de la codicia y la buena fuerza,

de la respiración y la elocución,

de la ramificación y la aliteración,

de lo que corre y no vuelve,

de lo que vuelve y vuelve a venir,

de lo que es siempre y por siempre presente en la inmanencia de lo que se padece,

de lo que tiene su buena treta en la distinción de las palabras invisibles,

de lo que supo dar buena cabida a lo profundo ante el misterio de los plátanos sagrados.


La seguidilla de la realidad es eterna, realmente,

solo la comprenderás en su seguidilla eterna,

pues esa fue la enseñanza de todas las sustancias que fueron colocadas a disposición del hombre, de toda visión inacabada de tantos monjes que vieron la verdad sin poder articularla en buenos términos,

de tanta bondad echada a la basura con la falsedad de las pancartas grises,

porque los revolucionarios están condenados a fracasar,

asquerosos insurrectos buenos para entablar falsedades en la conciencia de la gente,

las figuración de la estupidez puede descansar en basureros lejanos e inertes,

porque nosotros no queremos eso,

nosotros queremos la buena soltura y la novedad de la eternidad,

porque nosotros queremos lo que siempre ha sido dado al hombre,

a la vida

a las cosas que son,

a todo el despliegue de la realidad omniabarcante,

por mucho que ciertos filósofos nieguen la facticidad de lo que acontece,

sucede que lo que acontece ya porta en sí el numen de lo eterno,

pues lo visible invisible no se contradicen,

se conjugan y se adoran,

se recapitulan y se refrescan,

esa es la instancia sagrada de lo que debe suceder,

pues lo mercurial en esencia es aquello que se abre a lo que es incierto,

y que a su vez es seguro en esencia eterna,

pues la riqueza siempre vendrá bajo la apariencia de nuevas formas,

porque la abundancia es infinita, es inacabada,

Mercurio es infinito, es inacabado,

es pura abundancia ida y por haber, imparable bajo todo medio,

siempre fresca, siempre nueva,

inafectada y siempre esencial,

pues Mercurio es aquello que no puede atraparse a través de los medios fijos,

aquello que derrama su sangre en la transparencia primera de las luces,

aquella vigorosidad que se jacta de su buena treta en los tribunales jupiterinos,

aquella astucia que siempre saca lo bueno de lo imposible,

de la suerte inaudita, de la siempre buena resolución de los caminos intrincados,

de todo lo que sale bien en ciencia cierta,

de lo que siempre sale ileso de cualquier situación descuidada.


La suerte está con los vivientes que se rezan en el recuerdo del eterno flujo,

del eterno Mercurio sideral, del eterno dinero omni fluyente en poder y pujanza,

la gloria es de quienes se dejan guiar por la autenticidad primera de la vida, 

para que lo que no se conoce se vuelva certeza y seguridad absoluta ante toda posibilidad,

ante todo acontecimiento,

y el poder de la magia sea perfecto, indestructible, fuerte, poderoso, potente, fálico, impositor de sus verdades y deseos, receptáculo de la verdadera voluntad viril e indestructible.


La realidad se impone en voluntad y así será para el gran mago que con Mercurio camina en las aventuras de sus descubrimientos.


Lo sagrado es y traerá todo lo que el mago quiere,

la gloria será eterna y los frutos abundantes.


LOS MISTERIOS DE LA SEÑORA DE LA NOCHE

¡Cuánto misterio residía en el templo antiguo de Xilión, dedicado a la diosa ctónica de las profundidades inciertas! Hécate, señora de la no...