La gran magia se efectúa
los arcanos transparentes de la lejanía del verbo anterior
muestran sus secretos ante el adepto que se levanta para dar recibo de la bendición de los pretéritos.
Las estructuras innecesarias del pensamiento lógico dan cabida a la transformación de todas las creencias.
La magia logra dar con la transformación de los esquemas, de los nodos estancados por las distorsiones de la cultura.
La mente se transforma, se transfigura, y la magia puede florecer en el espacio prístino de la originariedad de las esencias.
De ahí que el mago, en el dominio total de las esencias pensantes,
se da en la posibilidad de crear sus propios pensamientos, edificar las grandes creencias venideras, para sí dar a luz a la realidad deseada que los susurros de la Gran Voz dicta.
El Santo Ángel guardián eleva al discípulo a nuevas comprensiones, amplias epifanías de innombrable asombro.
La mente disuelve sus condicionamientos de incrustes temporales,
y es que la fe absoluta en el poder incondicional de la magia nace para toda la realidad.
La mente encuentra su gran poder,
el yo, que carne fue bajo la auto-proclamación de Cristo,
descubre su procedencia inacabada,
de su infinito origen, no venido de ningún lugar sino que de él mismo, por sí mismo y para él mismo.
En las configuraciones abstractas de los espacios astrales
es que la gran magia se da y consagra bajo una mente que cree absolutamente en sus milagros.
Porque la creencia es el poder de las transformaciones,
y la creencia dada a la voluntad transforma transposiciones imposibles.
La fe, en el poder extraordinario de su hazaña, torna en movimiento a todas las materias inherentes.
Todo lo que es posible de ser dado se da, y se dará bajo el dictamen del verbo mayor,
aquella voluntad que el viviente olvido por su paso descuidado por los contornos del mundo.
Así es la epifanía de los justos, así el milagro de los millones de intrusos de las colinas,
la llamada se da en un reconocimiento que el propio ser vivo allana bajo sus fauces incandescentes.
Dios es el Yo, y bajo aquella comprensión es que todas las creencias se transforman
hacia la fé absoluta de la transformación de los procesos, de la consecución de lo extraordinario.