Bajo la poesía del gran Mago sideral
se configuran los tejidos profundos de las realidades adversas.
Dinero, potencia, poder, profundidad, agilidad y rapidez se unen en perfecta armonía bajo la guía del Hermes sempiterno.
Hermes sempiterno, aquel que trae la gloria de Zeus en sus eternos mensajes, aquel que da rienda suelta a la locura divina que se materializa en corduras exactas.
Hermes, quien de la suerte lleva a todo lo correcto y sano en las situaciones distintas,
Hermes quien recibe el don y lo entrega a los mortales quienes le escuchan
para lograr los secretos de su inmortalización.
La palabra es la magia suprema de todas las magias,
es la poesía lo que logra el contacto directo con los dioses,
porque no hay mejor ofrenda que el exaltamiento de la belleza intemporal de el núcleo central de las luces incandescentes.
El dinero viene y vendrá, siempre está en camino bajo las órdenes de Hermes Agoraios,
aquel benefactor de grandes mercaderes y procesales de diversas especias.
El dinero se repleta y fluye sanamente bajo las manos del mago mayor,
el mago que da en el clavo a la palabra exacta de la transformación de sus realidades conexas.
Porque Javier y Pilar-Adelia están encaminados a la mayor de las suertes y la máxima de las prosperidades, pues se encaminan a coronarse emperadores de las grandes estancias de la realidad.
Deberes idos y deseos llegados son las comunicaciones directas con el dios de todos los comercios, los dados de la suerte se dan al favor de quien reza bajo la custodia del Hermes subterraneo.
Porque la guía mayor se da en la intuición silenciosa de los sueños profundos,
de la visión inacabada y los horizontes resplandecientes.
Aquella fugacidad que no puede asirse bajo la determinación de los parámetros intelectuales,
de ninguna dirección referente y conceptualizada de académicos podridos.
Porque la verdad se da a quienes se entregan a vivir,
a quienes se dan en el flujo riquísimo del cruce de todos los tránsitos.
Así es que se dan las cosas en la figuración de los intercambios exactos,
Hermes y el Dinero hacen crecer el imperio venidero,
y los pacientes llegan,
y el dinero crece,
el poder absoluto se expande por todos los contornos del cosmos,
y así se transfigura la realidad hacia la opulencia y la seguridad financiera realizada.
Así es y será todo esto,
bajo el verbo que se teje en pujanza y semejanza,
en la compañía del dios de todos los invisibles que se atrevieron a ser Dios en el despliegue del juego de las cosas.