El fuego sagrado resplandece por todos los contornos de la visión inacabada,
todo da hacia él,
todo se dá en él,
las variaciones más rimbombantes de los mundos posibles hallan su consagración en la archi-iluminación de la furia del incandescente.
En el fuego fatuo los encantamientos retoman el núcleo que le es propio,
los hechizos y las palabras de poder se entonan hacia la revelación de verdades absolutamente inconcebibles.
Así la magia avanza justa hacia la forma que le pertenece,
porque nunca será suficiente insistir que es la poesía la más alta de todas las magias,
la posibilidad ultra final de todos los entendimientos posibles.
En la palabra hay fuerza, en la palabra hay vida insurrecta sedienta de su propio poder,
a la palabra ha de plasmarla en el trasfondo transparente de la consciencia infinita,
para que las discurrencias del flujo de fenómenos tomen la forma de lo que el mago dicta.
Así entonces es como la magia se torna abundancia voluptuosa, abundancia omnipresente,
de eterno flujo seguro y potencia expansiva, propia del más alto encantamiento del Mercurio estratagema.
El poder se vuelca en contacto de sí con la palabra omni poética,
el verbo retorna a su magia originaria con la palabra aparentemente hablada,
hallando sus códigos imposibles en extensiones inmensas de visiones y extraordinarias coloridas.
Aquel que se atreve a visionar tiene la ruta de todos los tesoros posibles,
la visión dicta y hace nacer,
la visión engendra las realidades venideras,
y así como la palabra se reclama en su vibración primera,
entonces todo el resplandor de las riquezas magnánimas puede entonces manifestarse ante los ojos del genio que quiso la conquista del mundo en el reconocimiento de su linaje archi-sagrado.
El poema es el centro,
en el poema está toda la posibilidad,
por cada palabra acaecida, el puente entre los silencios se hace posible bajo el instante inaudito del nacimiento de lo posible.
El mago tiene y tendrá el poder absoluto en su palabra profunda,
el demiurgo de las centurias le dará potencia a aquel mundo en semejanza de las esperanzas de buena sonrisa y anhelo gustoso.
La riqueza, el Eros, el poder y la gloria de las historias imperiales serán propias de la palabra que adviene intensa bajo el poder de la hondura de todos los enigmas.