El estado de flujo es perfecto,
es perpétuo,
diciembre se muestra como una gran totalidad,
de fluído y buen acontecer,
de seguimiento y crecimiento,
donde el dinero se muestra como una fuerza imparable,
que cubre todas las necesidades y da satisfacción a todos los deseos posibles.
En diciembre las cosas se dan bien,
muy conectadas
fáciles,
con gran sentido de ganancia,
con una conexión sublime con la naturaleza abundante de todas las cosas.
La diosa vida y el gran Dinero acompañan al viviente para darle sustento en todos sus aspectos,
lo que fluye fluye,
lo que va va,
lo que llega llega.
Javier y Pilar-Adelia se gozan con gran sentido de riqueza,
aparece una gran fuerza que les sostiene y les protege
les permite el crecimiento material de todas las materias.
Algo en ellos se siente sólido,
una fuerza superior que les brinda buena ayuda,
y permite la llegada del dinero a las cuentas bancarias,
donde el dinero figurado supera el flujo de los 500.000 pesos semanales,
un flujo creciente y saludable,
una aliteración de la increíble sustancia de todas las trasformaciones.
Mercurio es perfecto en aquellos días,
es fiel y poderoso,
hace llegar en tiempo exacto el respaldo de todo lo que se desea.
Diciembre es un gran mes,
todo sale bien,
todo se sostiene,
todo se goza en alegría y protección,
con gran salud y sentido de vitalidad,
con grandes placeres y goces por doquier,
con gran bienestar y espiritualidad profunda.
El sol brilla y brillará siempre,
las flores florecen,
los frutos aparecen por los suelos,
los recursos están ahí y se multiplican infinitamente.
Así se dan los días,
así es el poder imperecedero de la pareja perfecta.