El auto es nuevo,
el auto llega a la buena vida
que Javier y Pilar-Adelia construyen con unión absoluta.
Un auto rápido, cómodo, nuevo,
un auto que les permite buenas movilizaciones,
buenos recorridos, seguros con sentido.
Tantos viajes harán con aquel auto,
en el que siempre estarán protegidos por los astros.
El auto es testigo también de su exquisito sexo,
de la pareja más pasional que jamás haya conocido el cosmos.
El auto moviliza lugares,
el auto les demuestra el poder de la manifestación de su abundancia.
Porque todo ese tiempo el glorioso Júpiter
estuvo ahí para darle buen sustento a la pareja perfecta,
el amo y señor del poder del mundo,
es el dador de todas las bondades y crecimientos tremendos.
Porque la vida se da frondosa, bendecida
y todas las cosas florecen alrededor de la pareja,
mostrando belleza y sublimidad
y recordando el gran misterio de las cosas idas a la luz.
Todo llega en tiempo exacto,
el dinero ama a los amanes,
y los amantes aman al dinero,
todo es un ciclo perfecto de bienaventuranza y eterno crecimiento.
Y el automóvil trae la materialización de su poderosa magia.