A veces conviene incitar al tedio omnipresente,
Que se obnubila como una simulación de algo que se alterna,
Pero que no va ni viene a puerto alguno,
Ni se ausenta por causa incomprendida:
Se deja entrever allí donde las ideas quedan Cor[
]Tas
En aquel pasatiempo que brindó tantas tardes en olvido,
Y se queda trunco ante la ausencia de mentiras,
Tu aburrimiento es la sagrada esencia las posibilidades desechadas,
Que trae buena nueva a la cosecha,
J.F.