¡Que nunca te detengas, oh Mercurio sideral!
Dota a tus hijos de la eterna consecución de toda la suerte.
Deja beber al viviente de tus sagrados misterios
y dótalos de tu pujanza hacia la obtención de todas las riquezas.
Porque la belleza del Dinero juega junto a tu ser,
danzan en confianza hacia el torbellino de la bienaventuranza.
Eres ser, eres movimiento,
que el fluído de la magia esté siempre en movimiento Mercurio mayor,
para que las materias se movilicen
y el dinero se haga presente,
para que todos los placeres puedan ser experimentados,
para que el matrimonio entre Javier y Pilar-Adelia gocen de abundancia eterna,
de goce y plenitud.
Que el desarrollo de las grandes riquezas sea una realidad
y que el dinero siempre fluya bajo los afluentes de la vida,
que fluya y fluya
y la economía crezca gigante, expansiva, hacia los contornos más indivisos del mundo.
Que el imperio de Javier y Pilar-Adelia sea eterno, sea sublime
sea cósmico y trans-cósmico,
que consagre todo el brillo de los oros prometidos.
Dinero mercurial
que bajo el auspicio del poderoso Júpiter
creces y creces hacia la consagración de la vida buena,
que estés siempre presente para que tus hijos puedan beber
de la abundancia milenaria que los dioses siempre destinaron a la pareja viviera.
Que Javier y Pilar-Adelia sean testigos del crecimiento económico más rico e imparable jamás pensado entre la tierra.