Mostrando entradas con la etiqueta revolución de la consciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta revolución de la consciencia. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de febrero de 2018


PSICODÉLICOS Y LA REVOLUCIÓN DE LA CONSCIENCIA: UN MANIFIESTO OCULTISTA EN PLENO SIGLO XXI



Nunca antes en la historia humana se ha presenciado una hecatombe similar a la que se vive en los tiempos actuales. Estamos a portas de un salto cuasi-cuántico hacia una nueva forma de organización cósmica, hacia nuevas estructuras de información y conocimiento que amenazan al anticuado mainstream de la cultura occidental y de la organización de las naciones.

Como una verdadera guerra metafísica, como un gran conflicto cósmico al estilo mitológico del antiguo testamento; hoy, las fuerzas de la creación y la destrucción se disputan el destino de nuestro pequeño planeta. Las dos vías son claras: o transformar el mundo, o la autodestrucción.

Los oleajes de la información transdimensional, la transfiguración de los símbolos culturales, la ampliación de los mundos informáticos y los códigos de la realidad, traen augurios de un cambio en todos los paradigmas humanos que hasta hoy se han construido. Ni la religión, ni la filosofía, ni el arte, ni la ciencia pueden quedar indiferentes ante esta nueva apertura de las frecuencias de la consciencia, donde las viejas disputas metafísicas y las discusiones sobre la realidad van a diluirse como un grano de sal en la inmensidad del mar.


Hoy por hoy, la dictadura de la dualidad y pensamiento causal está derrumbándose en desesperada agonía, que con alientos de guerra y con gobiernos corruptos, se niega a soltar las viejas jaulas que ataron alguna vez a los seres vivos. La ráfaga geométrica del destello de los nuevos mundos invade los rincones de los valles más luminosos y de las ciudades más oscuras, y está provocando una inevitable reacción terca de los sistemas autoritarios y la porfía de las estructuras mentales que han ostentado el poder mundial con tanta villanía.

El proceso humano actual está situado en el punto de inflexión de un cambio radical en la estructura de nuestra consciencia, al borde una apertura fractálica hacía dimensiones de la realidad que van más allá del espacio y el tiempo. Es la síntesis metafísica de la que hablaba Hegel, la transformación Nietzscheana del superhombre, la re-evolución chamánica de Terence Mckenna. Esta apertura traerá consigo nuevos códigos de realidad y (de algún modo) "sistemas operativos" más abarcadores, donde se ampliarán las posibilidades de la cognición humana. Es así donde se despertarán las facultades de la inteligencia colectiva que permitirá la actualización de los mecanismos simbólicos de la mente, y con ello la facultad de materializar realidades nunca antes imaginadas.

Para este proceso venidero, la naturaleza nos ha conferido ciertas herramientas para poder acelerar nuestro proceso cósmico, algunas de ellas muy antiguas y otras más recientes. Estas herramientas, através de una influencia (al)química, nos permiten la apertura de las puertas de nuestra percepción, dejando de manifiesto las realidades y los multiversos que se encuentran en las profundidades de nuestro espíritu. Nos referimos a las sustancias psicodélicas.

Para preparar la consciencia frente a estos cambios cosmológicos, y para crear una resistencia político-espiritual que haga frente a los abusos y engaños del establishment, es primordial que un grupo considerable de personas comiencen a tener contacto con las sustancias psicodélicas. Las sagradas setas mágicas (hongos), la prístina mezcalina del wachumo, la abuela ayahuasca, y los actuales acido lisérgico y DMT, son las armas más eficaces contra la dictadura que hoy hace desfile en los sistemas sociales y en la mente colectiva de la población.

Esta resistencia psicodélica, visto desde una perspectiva cósmica, puede permitir la instalación de “catalizadores de consciencia” o “antenas de frecuencia” en los colectivos humanos, capaces de captar y recibir ondas vibracionales de las nuevas dimensiones espirituales venideras. De esta forma y sumado a lo anterior, las sustancias psicodélicas tienen el potencial de derribar todas las estructuras de la vieja cultura, remplazandolas por nuevos “sistemas operativos de consciencia” capaces de crear realidades inéditas, más sutiles y armoniosas que las predecesoras. Al mismo tiempo, un contacto con las viejas plantas de poder, puede permitirnos recordar e integrar nuestro rol como especie en este sistema ecológico natural que llamamos planeta tierra.

Llegó la hora de liberarnos, de liberarnos de las ataduras que por siglos han sembrado confusión y sufrimiento en las colectividades humanas. Llegó la hora de despertar al rol cósmico que como seres vivos poseemos en esta bóveda celeste. Aunque los tiempos nos anuncien caos, aunque nuestro entorno este sumido en ignorancia, debemos ser capaces de mirar hacia dentro, hacía ese abismo vacío y total que espera en lo profundo para ser despertado por su portador, el legítimo dueño del misterio que lo contiene. De esta manera, ningún sueño aterrador, ninguna desesperanza ciega podrá quebrantar el destello de la visión interior, que como un rayo estruendoso, quemará todas las torres artificiales que hoy usurpan el alma de tantos seres sintientes. Así, de forma inevitable, la revolución será consumada.


H.S.


LOS MISTERIOS DE LA SEÑORA DE LA NOCHE

¡Cuánto misterio residía en el templo antiguo de Xilión, dedicado a la diosa ctónica de las profundidades inciertas! Hécate, señora de la no...