lunes, 13 de agosto de 2018

UN EJERCICIO INÚTIL


Me pregunto ­—con honesta disonancia—
si lo poético es oficio o accidente,
o acaso una respuesta que no se hallara justa
en los umbrales de vanidad a discreción.

Quizás hay algo que guía a esta pluma ciega:
un espíritu indeleble o un vacío fugaz,
o tal vez un equivoco sagrado que se vio inerte
y no supo detener la consecución de su herejía.

Sea cual sea el caso,
la tarea del escrito se ha visto trunca
y aquel verso que se halló en suspenso
no toleró al segundo fugado en apuro.

¡Cuán cierta es la tragedia del hablante
que no captó a su poema prometido!

Quizás Wittgenstein tenía razón al afirmar
que los mudos son vanguardia frente al eco
de realidad que todavía nos convoca...................
...................................   que todavía nos convoca,
pues en continuo ideograma se evidencia lo inútil
como el gemido quejumbroso de ese anciano
que no quiso morir a boca seca.


J.F.

lunes, 6 de agosto de 2018

VELO TRANSLÚCIDO


Sé por lejana proximidad
que los ojos que vieron la luz
no cuentan como testigo referente.

¡Tantos poetas que juraron descifrar el sumo misterio,
y yo solo veo diluvios por allá donde nadie dijo nada!

De la palabra se ha acumulado el verbo,
y del verbo se rellenó el sin sentido,
pues no es cierto que el verbo fue Dios,
solo fue un gran 0 que se disfrazó de geometría latente.

No me interesan los discursos que se enredan en sus propios sueños,
para un hablante solo tiene sentido la vida que se transparenta en lo intocable.

Díganme necio en pretensión, o lo que sea,
pero aquel velo translúcido, es lo único que queda,
en este circo de vanidades tecno-parlantes.


J.F.

jueves, 2 de agosto de 2018

AL HUNDIMIENTO INEVITABLE


Fue entonces un día de esos
el que mostró en carne a tajo abierto,
la apertura de pueblo dolido,
asesinado en la médula que lo precedió.

Juntos cruzamos mares,
buscamos valquirias en lugares inóspitos,
pensamos en la posibilidad geométrica de nuestro ente,
vivenciamos tantas cosas en los espejos que un día fueron nuestros.

Pero ahora ya nada,
hay algo que anda perdido por ahí,
y los especialistas pagan viejas cuentas
jurando en vano salvar las migajas que quedaron
de un banquete idílico.

Dios salve a la ignorancia,
si es que ignorar es denegar que alguien nos salve,
si los símbolos que edificaron fechorías con tanto orgullo,
se fueron por tubo alcantarilla a parar a canales llenos de mierda.

La contraparte de este sueño infiel,
me ha dicho que continúe en paciente andar,
mirando en las esquinas el síntoma del hundimiento inevitable,
pues de lo nuevo alguna vez hubo algo añejo que se pudrió en
la morada de un buitre muerto de hambre.


J.F.

LOS MISTERIOS DE LA SEÑORA DE LA NOCHE

¡Cuánto misterio residía en el templo antiguo de Xilión, dedicado a la diosa ctónica de las profundidades inciertas! Hécate, señora de la no...